La defensa de la salud pública y el derecho a la salud son principios inquebrantables de nuestra organización
Este año 2010 el Consejo Nacional del Colegio de Enfermeras de Chile acordó realizar el acto central del Día Internacional de la Enfermera en la zona de catástrofe. Por unanimidad se eligió la ciudad de Talca, región del Maule, como un gesto de cercanía con la población afectada por este mega terremoto y en particular una expresión de apoyo y solidaridad a las enfermeras y enfermeros de la zona. Sabemos de la entrega y compromiso demostrados por ustedes una vez más en situaciones tan graves como la vivida el pasado 27 de febrero y los días posteriores. Entrega que incluso ha postergado situaciones personales en aras de procurar cuidados y responder frente a la destrucción de sus propios hospitales en muchos casos.
Nuestro homenaje, reconocimiento y profundo orgullo de ejercer esta profesión donde cada enfermera y enfermero de esta región enfrentó con generosidad y humilde heroísmo esta circunstancia extrema.
QUEREMOS PEDIR UN MINUTO DE SILENCIO POR LAS VICTIMAS DE ESTA TRAGEDIA.
- LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS: EL GRAN DESAFÍO
Este año el Consejo Internacional de Enfermeras ha definido como lema el “Servir a la comunidad y Garantizar la calidad: Las enfermeras en la vanguardia de Los cuidados de las enfermedades Crónicas”.
Los datos de la OMS indican que la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias y el cáncer son las que más muertes causan en el mundo: 35 millones de muertes cada año, según estimaciones. El 80% de estas muertes ocurren en los países de renta baja o media. Estas enfermedades pueden evitarse. Cuando se producen, una gestión y unos cuidados eficaces desde las primeras fases pueden permitir que los afectados lleven una vida plena y productiva.
Por ello el CIE considera urgentemente necesario que las enfermeras de todo el mundo tomen la iniciativa y se comprometan, con todas las partes y todos los sectores de la comunidad, a enfrentarse a la creciente amenaza que las enfermedades crónicas suponen para la salud y el bienestar mundiales.
En los países de todos los niveles de renta, la salud y la enfermedad siguen un gradiente social: cuanto más baja es la posición socioeconómica, peor es la salud. “La carga de estas enfermedades, que aumenta rápidamente, afecta de manera desproporcionada a las poblaciones pobres y desfavorecidas, lo que hace aún mayores las diferencias de salud entre los países y dentro de ellos”.
En este contexto, el Cie sostiene que “ El sector de salud ha de ponerse al frente de la lucha contra la enfermedad crónica y las enfermeras podemos hacer una enorme contribución, no sólo en la prevención sino también en la prestación de cuidados a los millones de personas de todo el mundo ya afectadas por ellas.
En efecto, los pacientes que sufren enfermedades crónicas necesitan amplio apoyo y acompañamiento profesional en sus comunidades para mantener su mejor estado de salud y nivel de funcionamiento durante el tiempo más largo que sea posible. Necesitan desarrollar capacidades de autoatención para gestionar sus problemas en casa, y necesitan también unos cuidados y una gestión dinámicos, integrados y planificados que prevean sus necesidades, para que cualquier cambio o deterioro de su estado puedan tratarse rápidamente antes de que se convierta en una situación grave.
Los modelos de cuidados crónicos se emplean y se adaptan en distintos países. Las enfermeras se encuentran en una situación privilegiada para dirigir y favorecer los modelos adecuados de cuidados crónicos.
La esencia del planteamiento del Modelo de Cuidados Crónicos que propone el CIE es la interacción entre “un paciente informado y activo y un equipo preparado, de práctica dinámica”. Esto significa “un paciente motivado, con la información, las capacidades y la confianza necesarias para adoptar decisiones efectivas acerca de su salud y para gestionarla, y un equipo profesional con los necesarios recursos e información sobre el paciente, apoyo para sus decisiones, y recursos para dispensar unos cuidados de gran calidad. Las enfermeras de todo el mundo tenemos una importante función en todos estos elementos y actividades.
En Chile, el desarrollo decidido de políticas como la enfermería domiciliaria, la consulta enfermera en personas con enfermedades crónicas y el incremento decidido de dotaciones de enfermeras y técnicos en la APS, respondería a este modelo de cuidados crónicos. Este es el escenario que el CIE instala este año como desafío no solo para las enfermeras sino para las autoridades de salud a nivel mundial.
En Chile, el desarrollo decidido de políticas como la enfermería domiciliaria, la consulta enfermera en personas con enfermedades crónicas y el incremento decidido de dotaciones de enfermeras y técnicos en la APS, respondería a este modelo de cuidados crónicos. Este es el escenario que el CIE instala este año como desafío no solo para las enfermeras sino para las autoridades de salud a nivel mundial.
En el ámbito nacional Vuestro Colegio como organización representativa de las enfermeras del país, está iniciando una nueva etapa de trabajo con las autoridades de Gobierno recién asumidas; para ello ha sido necesario realizar una mirada retrospectiva y capitalizar lo avanzado desde el ámbito profesional y gremial.
Para estas dirigentes el camino recorrido en estas dos últimas décadas ha sido promisorio para la profesión de enfermera, qué duda cabe. La profesión ha adquirido estatus de autonomía, lo ha reconocido la sociedad mediante la promulgación de leyes, reglamentos y normas técnicas. Sin embargo, la materialización y consolidación de este hito profesional avance ha sido más lento de lo deseado, en parte, por factores internos de la profesión pero fundamentalmente por una débil voluntad política para plasmar la posición que legalmente define a la profesión de enfermera en la estructura sanitaria del país.
Así es como en nuestra perspectiva, nuestra profesión ha sufrido los efectos de una ambivalencia de la autoridad para responder adecuadamente a la necesidad de implementar un nuevo modo de gestionar los cuidados de enfermería en el sector público de salud, aún cuando la normativa legal que sustenta este nuevo modelo, fue construida en conjunto con dichas autoridades.
Así es como en nuestra perspectiva, nuestra profesión ha sufrido los efectos de una ambivalencia de la autoridad para responder adecuadamente a la necesidad de implementar un nuevo modo de gestionar los cuidados de enfermería en el sector público de salud, aún cuando la normativa legal que sustenta este nuevo modelo, fue construida en conjunto con dichas autoridades. Esta suerte de inconsistencia es uno de los principales factores que han impedido realizar con mayor celeridad las transformaciones que con tanta urgencia requiere el actual modelo de atención de salud y el modelo organizacional donde la enfermería profesional y técnica tiene un rol fundamental.
Estamos convencidas que este ritmo lento que impuso la autoridad ha perjudicado el avance de reales mejoras en la atención de salud de las personas más vulnerables que atiende el sector público de salud. La clara y nítida dirección hacia la consolidación de la autonomía profesional que hoy las enfermeras y enfermeros poseemos, permitiría, desplegar el enorme potencial que esta profesión posee como actor relevante en materia de salud y enfermedad; no obstante la realidad muestra que en muchos lugares persiste el ya obsoleto modelo de subordinación e invisibilidad de la enfermera.
En medio de este análisis y revisión retrospectivo, debemos señalar algunas señales promisorias emitidas por la autoridad en las últimas semanas. La primera de ellas se produce en la primera reunión sostenida con el Ministro de Salud el pasado 20 de abril, ocasión en que el Colegio le expuso y entregó una agenda de trabajo que contiene 3 aspectos centrales, a saber: los asuntos profesionales, los asuntos laborales y los asuntos de política de salud.
En el ámbito profesional consideramos prioritario la consolidación de las subdirecciones de enfermería en los hospitales con los elementos esenciales que den cuenta de la actual normativa legal que sustenta nuestra profesión y junto con ello, continuar el desarrollo del modelo de gestión del cuidado en la APS con objeto de fortalecer el modelo de atención de salud en lo que a redes y mejoramiento de la calidad de los cuidados se refiere.
En el ámbito laboral consideramos prioritario el cierre de brecha de enfermeras y personal técnico a partir de establecer de una vez por todas, estándares de referencia y definir una política de desarrollo del recurso humano que considere un mejoramiento global de las condiciones de trabajo y vida del personal de enfermería.
En cuanto a las políticas de salud, la prioridad la hemos centrado en la evaluación de la reforma en sus 2 ámbitos: modelo de atención y modelo organizacional
En esa oportunidad el ministro Mañalich mostró conocimiento sobre los temas de la profesión, expresando acuerdo en abordar las materias planteados, señalando con certeza y convencimiento que la administración moderna de las instituciones de salud requieren de una dirección de enfermería junto con una dirección médica y administrativa en un plano de horizontalidad y complementariedad. Así mismo mostró pleno acuerdo en evaluar la experiencia de 5 años de reforma en 2 aspectos específicos como son los recursos humanos de salud para la década y el modelo de gestión y administración.
Una segunda señal auspiciosa, por ahora, en este 12 de mayo, fue la invitación formulada por el Presidente de la República a nuestra organización para homenajear a las enfermeras. Así fue como el Directorio Nacional participó de esta ceremonia donde la enfermera Sra. Juana Maulén Piña recibió un reconocimiento a su trayectoria profesional.
- COLEGIO – PRESIDENTE PIÑERA
Al igual que en la cita con el Ministro de salud, el Colegio no dejó pasar la ocasión para hacer presente al Presidente la República la agenda pendiente de las enfermeras y enfermeros del país que debe ser atendida de manera preferente. En presencia de las autoridades y un centenar de enfermeras convocadas insistimos en la necesidad de consolidar la estructura organizacional de enfermería en el sistema sanitario del país.
Dijimos también que, resulta impostergable un mejoramiento global de las condiciones de trabajo y vida de la enfermera, donde se incluyan una política de incremento del recurso enfermera en el sistema público de salud que supere las actuales brechas estimadas en casi un 40% para la atención cerrada y en un 60% para la APS, para aminorar las actuales jornadas extensas e intensas que deben cumplir las enfermeras a lo largo del país.
En materia educacional planteamos la necesidad de asegurar la calidad de la formación de enfermeras en este país y buscar los mecanismos que permitan regular esta explosión inorgánica de carreras de enfermería.
En materia de política de salud destacamos la necesaria e imprescindible evaluación de la reforma de salud poniendo especial énfasis en elementos como la denominada atención progresiva y el fenómeno de urgencialización de los hospitales, revisando el impacto que estos procesos están teniendo en el conjunto de la atención de salud donde se ha generado en la población consultante una expectativa mayor de acceso, oportunidad y mejora en la calidad y todo ello con las mismas escuálidas dotaciones de personal de enfermería que se disponía antes del 2004.
En definitiva, le manifestamos al primer mandatario que las enfermeras del país demandamos la voluntad política de las autoridades para atender con urgencia esta agenda pendiente, como una estrategia de mejoramiento efectivo de la calidad de la atención de salud de la población. Las enfermeras NO queremos ni podemos seguir esperando; tenemos un imperativo ético de entregar respuestas atingentes a los problemas de salud; para ello se requiere más enfermeras, mejores salarios y condiciones de trabajo vivibles.
En ese marco, solicitamos formalmente una reunión a fin de revisar con mayor detalle los temas de esta agenda y definir metas y plazos concretos para abordarlos. El Presidente comprometió la generación de una mesa de trabajo para abordar las temáticas planteadas. Estaremos atentas al cumplimiento de este público compromiso.
No obstante este comienzo auspicioso este Colegio que representa a las enfermeras requiere ver plasmada y en consonancia con los tiempos que vivimos el real reconocimiento a la labor que desempeñamos, no queremos solo discursos de buenas intenciones, queremos planteamientos que se traduzcan en hechos y avances concretos y significativos.
Así mismo mantenemos reserva y expectación frente a las aprehensiones que genera la construcción de hospitales con capital del sector privado; frente a la percepción de lentitud para responder a las ingentes necesidades generadas o develadas por el terremoto, como es la escasez de camas hospitalarias y la generación de respuestas acordes para la población con enfermedades crónicas, la pobreza y precaria organización de la ciudadanía, entre otras. La defensa de la salud pública y la procuración de políticas que hagan realidad un efectivo ejercicio del derecho a la salud de la población son principios inquebrantables de estos dirigentes y de vuestra organización. Tenemos presente que enfermeras y enfermeros somos los cauteladores de los derechos de los pacientes y la población confía en nosotros.
- DISTINCIÓN ESPECIAL A PAMELA AGUILERA
Como Presidenta Nacional del Colegio me permito hacer una mención especial a la labor y gestión gremial del Consejo Regional Talca y en forma especial a su Presidenta Pamela Aguilera, quien ha demostrado una extraordinaria capacidad de perseverancia y alta responsabilidad para atender los temas de la profesión en su zona. Dirigentes como Pamela engrandecen y dignifican la organización y la tarea gremial, constituyéndose así en un modelo de compromiso y coherencia profesional para las enfermeras y estudiantes.
El Colegio de Enfermeras agradece su incansable trabajo y expresa su orgullo de contar con una dirigente de tan alto nivel.
Finalmente queremos expresar en esta fecha y en este lugar nuestro deseo de tiempos mejores después de la catástrofe sufrida, de tiempos mejores para las condiciones de trabajo y vida de enfermeras y técnicos de enfermería. Trabajamos día a día para ello y desde ese compromiso instamos a las enfermeras de de la Región, de Curicó, de Linares, Cauquenes, Constitución y por cierto a enfermeras y enfermeros de Talca a disponer un ánimo y un convencimiento firme de hacer lucir la enfermería para beneficios de la población, tener claridad del escenario promisorio que tenemos en nuestras manos y demandar a las autoridades locales de salud en general y de enfermería en particular las acciones que favorezcan este engrandecimiento de la enfermería como una inversión en salud para los más necesitados.
Gladys Corral Neira
Presidenta Nacional